Lo
dicho, dicho: soy infinitamente misericordioso contigo, dándote un bien
que no mereces, deparándote un marido honrado y que te adora, y todavía
refunfuñas y pides más, más, más... Ved aquí por qué se cansa Uno de
decir que sí a todo... No calculan, no se hacen cargo estas
desgraciadas.
Discussion