Y lo voy a hacer, sí, lo hago y
me cuelgo si no me miras y me dices algo... Cojita graciosa, enanita
remonona, mira, oye: si quieres que te quiera más que a mi vida y te
obedezca como un perro, hazme un favor que voy a pedirte; tráeme nada
más que una lagrimita de aquella gloria divina que tú tienes, de aquello
que te recetó el médico para tu mal de barriga... Anda, ángel, mira que
te lo pido con toda mi alma, porque esta penita que tengo aquí no se me
quiere quitar, y parece que me voy a morir.
Discussion