Como me traigas a casa a
uno de esos tagarotes de calzón ajustado, chaqueta corta y botita de
caña clara, te pego, sí, hago lo que no he hecho nunca, cojo una escoba
y ambos salís de aquí pitando»... Estos furores solían concluir con
risas, besos, promesas de enmienda y reconciliaciones cariñosas, porque
Juanito se pintaba solo para desenojar a su mamá.
Discussion