Es que la conciencia se me ha subido aquí al cuello, a la
cabeza, y me pesa tanto, que no puedo guardar bien el equilibrio...
Déjame que me prosterne ante ti y ponga a tus pies todas mis culpas para
que las perdones... No te muevas, no me dejes solo, por Dios... ¿A dónde
vas?
Discussion