Puedes hacerte cargo de mi tormento, y de lo que
yo sufriría teniendo que considerar y proteger, por escrúpulo de
conciencia, a una mujer que no me inspira ningún afecto, ninguno, y que
últimamente me inspiraba antipatía, porque Fortunata, créelo como el
Evangelio, es de tal condición, que el hombre más enamorado no la
resiste un mes.
Discussion