Las viviendas, en aquella segunda _capa_, eran más
estrechas y miserables que en la primera; el revoco se caía a pedazos, y
los rasguños trazados con un clavo en las paredes parecían hechos con
más saña, los versos escritos con lápiz en algunas puertas más necios y
groseros, las maderas más despintadas y roñosas, el aire más viciado, el
vaho que salía por puertas y ventanas más espeso y repugnante.
Discussion