Blanca conocía a todos los inquilinos y a muchos de ellos les había enseñado a leer en la pequeña escuela de Las Tres Marías, así es que se pusieron a recordar los tiempos pasados, cuando los hermanos Sánchez imponían su ley en la región, cuando el viejo Pedro García acabó con la plaga de hormigas y cuando el Presidente era un eterno candidato, que se paraba en la estación a arengarlos desde el tren de sus derrotas.

Discussion