«Me alegro--dijo el Delfín, cuando su mujer le conducía por las
escaleras arriba--; me alegro de que me hubieras sacado de allí, porque
no puedes figurarte lo que me iba cargando el tal inglés, con sus
dientes blancos y apretados, con su amabilidad y su zapatito bajo... Si
sigo un minuto más, le pego un par de trompadas...
Discussion