Una tarde fueron a comer a un bodegón de Triana, porque decía Juanito
que era preciso conocer todo de cerca y codearse con aquel originalísimo
pueblo, artista nato, poeta que parece pintar lo que habla, y que
recibió del Cielo el don de una filosofía muy socorrida, que consiste en
tomar todas las cosas por el lado humorístico, y así la vida, una vez
convertida en broma, se hace más llevadera.
Discussion