Faltábale tiempo a la buena señora para dar parte a sus amigas del feliz
suceso; no sabía hablar de otra cosa, y aunque desmadejada ya y sin
fuerzas a causa del trabajo y de los alumbramientos, cobraba nuevos
bríos para entregarse con delirante actividad a los preparativos de
boda, al equipo y demás cosas.
Discussion