Al amanecer decidí que si no las había tenido en vida, al menos me
acompañarían en la muerte, de modo que saqué del escritorio unas hojas de
papel y me puse a dibujar el más digno y lujoso mausoleo, de mármol italiano
color salmón con estatuas del mismo material que representarían a Rosa y a
Clara con alas de ángeles, porque ángeles habían sido y seguirían siendo.
Discussion