recomponía las facciones de este, atribuyéndole las suyas
propias, mezcladas y confundidas con las de un ser ideal, que bien
podría tener la cara de Santa Cruz, pero cuyo corazón era seguramente el
de Moreno... aquel corazón que la adoraba y que se moría por ella...
Porque bien podría Moreno haber sido su marido... vivir todavía, no
estar gastado ni enfermo, y tener la misma cara que tenía el Delfín, ese
falso, mala persona... «Y aunque no la tuviera, vamos, aunque no la
tuviera...
Discussion