Desde la edad de
doce años, en que la llevaron a comulgar por primera vez, no había
vuelto a verse en otra como aquella, y con la impresión recibida
retrogradaba su pensamiento a la infancia, llegando hasta adormecerse
por breves momentos en la ilusión de que era niña inocente y pura, y de
que, como entonces, ignoraba lo que son pecados gordos.
Discussion