--Pues de Dios, de... de qué sé yo... no me preguntes, porque para
explicártelo, tendría que ser sabia como tú, y yo no sé jota, ni aprendo
nada, aunque doña Lupe y las monjas, frota que frota, me hayan sacado
algún lustre... enseñándome a no decir tanto disparate.
Discussion