Por el
camino, doña Lupe decía: «Es lástima que Nicolás se haya ido a Toledo
hace dos días, pues si estuviera aquí, él daría pasos por su hermano, y
con seguridad le sacaría hoy mismo de la cárcel, porque los curas son
los que más conspiran y los que más pueden con el Gobierno... Ellos la
arman, y luego se dan buena maña para atarles las manos a los ministros
cuando tocan a castigar.
Discussion