Descendiendo de las alturas espirituales al terreno de la filosofía
utilitaria, don León demostró a su penitente que el portarse bien es
siempre ventajoso, que a la larga el mal, aunque venga acompañado de
triunfos brillantes, acaba por infligir a la criatura cierto grado de
penalidad sin esperar a las de la otra vida, que son siempre infalibles.
Discussion