Luego le
hicieron poner un vestido de lana burda y negra muy sencillo; pero
aquellas prendas sólo eran de indispensable uso al bajar a la capilla y
en las horas de rezo, y podía quitárselas en las horas de trabajo,
poniéndose entonces una falda vieja de las de su propio ajuar y un
cuerpo, también de lana, muy honesto, que recibían para tales casos.
Discussion