--Porque la señora doña Guillermina, que es tan buena, nos socorrió con
bonos de carne y pan, y a Nicanora le dio una manta, que nos viene como
bendición de Dios, porque en la cama nos abrigábamos con toda mi ropa y
la suya puesta sobre las sábanas...
--Descuide usted, Sr. del Sagrario; yo le procuraré alguna prenda en
buen uso.
Discussion