en-es  WoollyDays_Daphne_Caruana_Galizia
La periodista maltesa asesinada Daphne Caruana Galizia es mi personalidad del año de Wooly Days Media.

Caruana Galizia murió en la explosión de un coche bomba en octubre. En una sesión previa al juicio por asesinato de tres sospechosos se escuchó que la bomba era un "explosivo orgánico" detonado por medio de un mensaje de un teléfono móvil, después de una operación que había durado tres meses.

Caruana Galizia fue asesinada porque se aproximó mucho a la verdad, pagando el precio definitivo por su trabajo periodístico, y en una era de medios de información contratados y noticias falsas (fake news) no puedo pensar en nadie que merezca más genuinamente la novena iteración de mi premio.

Desde 2009, es mi mirada retrospectiva a los eventos mediáticos, las personas y los incidentes del año. El premio refleja quién creo que se ha destacado en este ámbito en el calendario anual.

No hay ningún evento de etiqueta, ningún premio real y los ganadores mismos son totalmente ajenos y probablemente hubieran quedado poco impresionados de todos modos (aparte de Clementine Ford en 2015, que sí se dió cuenta y fue tan amable de agradecerlo).

Y lamentablemente, por segundo año consecutivo, el premio se otorga póstumamente.

La naturaleza del premio ha cambiado a lo largo de los años. El primer premio fue para el director de ABC Mark Scott en 2009 por plantarse ante la preponderancia de Rupert Murdoch en los medios australianos.

Scott impresionó no solo por enfrentarse al gigante, sino también por colocar firmemente a la emisora nacional australiana en el dominio digital.

Doce meses más tarde, un recién llegado se había tomado a pecho ese mensaje de periodismo digital. Los primeros trabajos de Julian Assange con Wikileaks abrieron grandes posibilidades para el periodismo de denunciante.

Wikileaks tenía tantos fallos como la personalidad de Assange, en particular sobre la ausencia de ocultación de los datos privados, pero también hacía preguntas inconfortables a las grandes empresas que inspiraron posteriormente las fugas de la NSA de los Documentos de Panamá.

El descenso de Assange a la irrelevancia comenzó con su asilo en la Embajada de Ecuador e Londres para eludir las acusaciones de delito sexual en Suecia.

El continúa siendo un "huésped" cinco años después aunque, dado el giro a la derecha de las políticas sudamericanas, uno se pregunta por cuánto tiempo más continuará siendo éste un puerto seguro. Tal vez esto explica su propio giro a la derecha a lo largo de los años.

El impacto global de Assange demostró que mi premio debería tener un enfoque más amplio. Cuando volví al tema de Murdoch en el premio de 2011, se lo di a dos periodistas británicos, Nick Davies de The Guardian y su editor Alan Rusbridger por su trabajo desafiando a la policía, al gobierno y a la prensa de derechas al publicar acusaciones en el asunto del pirateo telefónico.

El juez Brian Leveson lo llevó más lejos en 2012 supervisando la minuciosa declaración en la investigación que siguió. Eso incluía al propio Rupert Murdoch lo que llamó su "mayor humillación" (aunque rápidamente y descaradamente siguió adelante).

En 2013, Edward Snowden ganó el premio por sus audaces revelaciones del trabajo de la NSA. Sus informaciones revelaron los programas de vigilancia global, dirigidos por la NSA y la Alianza de Inteligencia Five Eyes con la ayuda de las compañias de telecomunicaciones y los gobiernos europeos.

Como en el caso de Assange, su disposición a revelar temas de seguridad nacional puso en peligro su vida y como a Assange Wikileaks trató de llevarlo a Ecuador.

Como Assange permanece escondido en un limbo jurídico, pero en la Rusia de Putin.

Mi premio en 2014 fue para los periodistas de Al Jazeera encarcelados Peter Greste, Mohamed Fadel Fahmy y Basher Mohamed por su valentía al enfrentarse al sistema legal egipcio aunque su entrometido jefe en Qatar no fue intachable.

En 2015 fue para Clementine Ford por sus bombas de verdades feministas y 2016 fue para David Bowie, principalmente por ser David Bowie y morir a principios de año.

Su muerte originó un meme de que 2016 era el peor año de la historia.

Podría decirse que en 2017 es todavía peor la fusión de "falsas noticias" y noticias falsas por el experto en ambos tipos, Donald Trump.

La gente ha visto muchos paralelos preocupantes con los últimos años de la década de 1930 cuando Trump y Putin estimulan el ascenso del totalitarismo y legitiman los grupos de extrema derecha.

Como señaló Hannan Arendt en 1951 el totalitarismo no necesita nazis convencidos o comunistas entregados "sino personas para quienes no existe más la distinción entre hecho y ficción, entre verdadero y falso".

Mientras los políticos de extrema derecha incrementan su poder en el mundo, los ricos y poderosos continúan haciendo lo que han hecho siempre, acumular poder y riquezas ilegalmente.

También continúan usando todos los medios, incluido el asesinato, para mantener su trabajo sucio en secreto.

Por esto sigue siendo tan importante el periodismo en pro del interés público, aún cuando los médios de comunicacion que emplean a estos periodista disminuyan.

Daphne Caruana Galizia era una de los mejores en el sector, una prominente periodista de investigación y bloguera de Malta que se alejó de su contrato con diarios para difundir el mensaje en sus blogs de investigación.

Pagó el precio definitivo por su valentía.

Caruana Galiza fue asesinada el 16 de octubre de 2017 por un coche bomba cuando salía de su casa cerca de Valletta. En su funeral en noviembre en la iglesia mayor de Malta. El arzobispo Charles Scicluna, que presidió la misa del funeral, dijo a los periodistas presentes que no tuvieran miedo.

"Yo les animo a que no se cansen nunca en su misión de ser los ojos, los oídos y la boca del pueblo... Necesitamos personas en su profesión que no tienen cadenas, que son libres, inteligentes, inquisitivas, honestas, serenas, seguras y protegidas". Como Caruana Galizia yo soy un periodista de 53 años y de vez en cuando soy los ojos, los oídos y las bocas de mi gente, pero ahí acaban las semejanzas.

Mientras que lo peor que tengo que aguantar yo es algún que otro insulto contra mí o mis artículos, Caruana pagó por su oficio con su vida.

Junto con Tetyana Chornovil, Anna Politkovskaya, Veronica Guerin, Galizia fue una periodista sin temor, que no tuvo miedo de ponerse a sí misma en peligro por su trabajo.

De acuerdo con el CPJ (Comité para la Protección de los Periodistas, por sus siglas en inglés), fue una de los 42 periodistas asesinados en todo el mundo en 2017, entre ellos ocho en Irak, siete en Siria y seis en Méjico.

Caruana Galizia era famosa sobre todo por informar sobre las conexiones maltesas con los papeles de Panamá. Una fuente anónima filtró los documentos por primera vez en 2015 a un periódico alemán.

Hay 11,5 millones de documentos filtrados de la base de datos del cuarto despacho de abogados offshore (extraterritorial) más grande del mundo, Mossack Fonseca, que detallan información financiera y fiscal de casi un cuarto de millón de entidades offshore.

Esta entrada en el mundo turbio de la minimización de los impuestos (especialmente en Panamá) y de evitación de sanciones es lógicamente el siguiente paso del periodismo de los grandes datos del que fueron pioneros Wikileaks y las colaboraciones de Snowden con the Guardian y el NYT.

Los papeles de Panamá nombraban 12 líderes mundiales incluido el de Malta.

El blog de Caruana Galizia, de reportajes en directo con sus informes de investigación y comentarios sobre políticos, fue uno de los sitios web más leídos en Malta y el primer ministro de Malta, Joseph Muscat, fue el tema de muchos de sus informes.

Los informes de Caruana Galizia sobre la conexión de Muscat con el escándalo de los Papeles de Panamá lo obligaron a convocar elecciones anticipadas en junio de 2017, después de las críticas del Parlamento Europeo.

Los Papeles de Panamá vincularon al ministro Muscat, Konrad Mizzi, y al jefe de gabinete del primer ministro, Keith Schembri, con empresas ficticias en Panamá.

La esposa de Mizzi, Sai Mizzi Liang, representente del comercio de Malta en China y cónsul general de Malta en Shanghai fue también nombrada beneficiaria, junto con sus hijos, de un fondo ubicado en Nueva Zelanda conteniendo la compañia ficticia de Mizzi en Panama. Caruana Galizia alegó que Muscat y la empresa offshore de su esposa recibieron más de 1 millón de $ de una compañía de Dubai propiedad de Leyla Aliyeva, hija del presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev.

Caruana Galizia también molestó al jefe de la oposición Adrian Delia.

Delia presentó cuatro demandas después de que sus artículos afirmaron que él blanqueó 1,3 millones de dólares americanos procedentes de la prostitución en Londres a través de cuentas offshore a su nombre

Delia dijo que la cuenta pertenecía a su cliente y que él había abandonado la compañía que poseía la propiedad donde tenía lugar la prostitución cuando se enteró de la forma en que estaba siendo utilizada.

En febrero un juzgado ordenó que las cuentas bancarias de Caruana Galizia fueran bloqueadas hasta que se dicte un veredicto en una demanda por difamación que dos funcionarios del gobierno habían presentado contra ella.

Una campaña pública para la recaudación de fondos consiguió suficiente dinero para satisfacer las demandas del juzgado.

Todas ellas eran personas a las que era peligroso molestar y todas tenían un motivo para hacerle daño a ella. Caruana Galizia dijo a la policía dos semanas antes de su muerte que había recibido amenazas de muerte.

Cuando murió Muscat condenó el ataque "a la libertad de prensa" y dijo que el FBI ayudaría a la policía local en la investigación.

"Todo el mundo sabe que la Sra. Caruana Galizia era una dura crítica mía, tanto política como personalmente pero nadie puede justificar de ninguna manera este acto barbárico", dijo Muscat. Delia también negó estar implicado.

El 4 de diciembre la policía maltesa arrestó a 10 sospechosos en conexión con el asesinato. Siete fueron liberados bajo fianza pendientes de la investigación y tres, Vince Muscat (no relacionado con el primer ministro) y los hermanos George y Alfredo Degiorgio, fueron acusados de asesinato el 5 de diciembre.

El trío son todos conocidos criminales malteses pero se declararon inocentes.

Más importante todavía de ser culpables es si existe la posibilidad de que fueran asesinos a sueldo.

Como comunicó Malta Today, "se entiende que la estructura de mando de la operación criminal ha estado conectada muy vagamente y el asesinato parece haber sido subcontratado y luego subcontratado otra vez para que la persona que finalmente ordenó la muerte sea difícil de localizar". La familia de Caruana Galizia criticó la falta de comunicación sobre los arrestos diciendo que ellos no fueron contactados previamente y se enteraron de los acontecimientos al mismo tiempo que la prensa.

La forma en que fueron comunicados los arrestos, dijo la familia, indicaba "deficiencias institucionales serias que son causa de la preocupación pública general". La familia ha emprendido acciones judiciales contra la policía maltesa, diciendo que la investigación no puede ser imparcial porque Caruana Galizia escribió artículos críticos sobre el investigador jefe y la ministra del gobierno con quien está casado.

"Mi madre fue asesinada porque estaba entre el estado de derecho y aquellos que trataban de violarlo, como muchos periodistas firmes", escribió su hijo Matthew Caruana Galizia, que es también periodista investigador.

"Pero ella fue también el blanco porque era la única persona que lo hacía así. Esto es lo que ocurre cuando las instituciones del estado están incapacitadas: la última persona que queda en pie es con frecuencia un periodista. Lo que hace de ella la primera persona que muere". En su último correo en el blog, escrito justo antes de su muerte, Caruana Galizia publicaba una advertencia ahora inquietante en su línea final.

"Hay bandidos en cualquier parte que mires", escribió. "La situación es desesperada". No sirve de consuelo para Daphne Caruana Galizia o su familia pero ella es una inspiración para los periodistas de todas partes y la más digna personalidad de los medios de comunicación de 2017.
unit 1
Murdered Maltese journalist Daphne Caruana Galizia is my Woolly Days Media Personality of the Year.
1 Translations, 2 Upvotes, Last Activity 9 months, 1 week ago
unit 2
Caruana Galizia died in a car bomb explosion in October.
1 Translations, 2 Upvotes, Last Activity 9 months, 1 week ago
unit 5
Since 2009, it is my look back at media events, people and incidents of the year.
1 Translations, 1 Upvotes, Last Activity 9 months, 1 week ago
unit 6
The award reflects who I think has stood out in the field in the calendar year.
1 Translations, 1 Upvotes, Last Activity 9 months, 1 week ago
unit 8
And sadly for the second year in a row the award is given posthumously.
1 Translations, 1 Upvotes, Last Activity 9 months, 1 week ago
unit 9
The nature of the award has changed over the years.
1 Translations, 1 Upvotes, Last Activity 9 months, 1 week ago
unit 12
Twelve months later a newcomer had taken that message of digital journalism to heart.
2 Translations, 1 Upvotes, Last Activity 9 months, 1 week ago
unit 13
unit 17
Perhaps it explains his own switch to the right over the years.
1 Translations, 2 Upvotes, Last Activity 9 months, 1 week ago
unit 18
Assange’s global impact showed my award should have a wider focus.
1 Translations, 1 Upvotes, Last Activity 9 months, 1 week ago
unit 22
In 2013 Edward Snowden won the award for his audacious reveals of NSA work.
2 Translations, 2 Upvotes, Last Activity 9 months ago
unit 25
Like Assange he remains in hiding in legal limbo but in Putin’s Russia.
1 Translations, 2 Upvotes, Last Activity 9 months ago
unit 28
His death set off a meme that 2016 was the worst year ever.
1 Translations, 1 Upvotes, Last Activity 9 months ago
unit 33
They also continue to use all means including murder to keep their dirty work secret.
1 Translations, 1 Upvotes, Last Activity 9 months ago
unit 36
She paid the ultimate price for her courage.
1 Translations, 2 Upvotes, Last Activity 9 months ago
unit 38
At her funeral in November at Malta’s biggest church.
1 Translations, 2 Upvotes, Last Activity 9 months ago
unit 45
An anonymous source first leaked the papers in 2015 to a German newspaper.
1 Translations, 1 Upvotes, Last Activity 9 months ago
unit 48
The Panama Papers named 12 world leaders including Malta’s.
1 Translations, 1 Upvotes, Last Activity 9 months ago
unit 54
Caruana Galizia also upset Malta’s opposition leader Adrian Delia.
1 Translations, 1 Upvotes, Last Activity 9 months ago
unit 58
unit 59
These were all dangerous people to be upsetting and all had a motive to harm her.
1 Translations, 1 Upvotes, Last Activity 9 months ago
unit 60
unit 63
Delia also denied involvement.
1 Translations, 1 Upvotes, Last Activity 9 months ago
unit 64
On December 4, Maltese police arrested 10 suspects in connection with the murder.
1 Translations, 1 Upvotes, Last Activity 9 months ago
unit 66
The trio are all known Maltese criminals but pleaded not guilty.
1 Translations, 1 Upvotes, Last Activity 9 months ago
unit 67
More importantly even if guilty they were likely to be hit men.
1 Translations, 1 Upvotes, Last Activity 9 months ago
unit 71
“But she was also targeted because she was the only person doing so.
2 Translations, 1 Upvotes, Last Activity 9 months ago
unit 74
“There are crooks everywhere you look,” she wrote.
1 Translations, 1 Upvotes, Last Activity 9 months ago

Murdered Maltese journalist Daphne Caruana Galizia is my Woolly Days Media Personality of the Year.

Caruana Galizia died in a car bomb explosion in October. A pre-trial hearing into the murder trial of three suspects heard the bomb was an “organic explosive” detonated via mobile phone message, after an operation lasting three months.

Caruana Galizia was murdered because she got too close to the truth, paying the ultimate price for her journalistic work, and in an era of contracting media and “fake news” I can’t think of anyone more genuine and deserving for the ninth iteration of my award.

Since 2009, it is my look back at media events, people and incidents of the year. The award reflects who I think has stood out in the field in the calendar year.

There is no black tie event, no actual award and the winners themselves are totally oblivious and would have probably been unimpressed anyway (apart from Clementine Ford in 2015 who did notice and was kind enough appreciate it).

And sadly for the second year in a row the award is given posthumously.

The nature of the award has changed over the years. The first award went to ABC boss Mark Scott in 2009 for standing up to the dominance of Rupert Murdoch in the Australian media.

Scott impressed not only for taking on the behemoth but also putting the Australian national broadcaster firmly in the digital domain.

Twelve months later a newcomer had taken that message of digital journalism to heart. Julian Assange‘s early work with Wikileaks opened up huge possibilities for whistleblower journalism.

Wikileaks was as flawed as Assange’s personality particularly over the lack of masking of private data but it also asked uncomfortable questions of big companies that inspired the later NSA and Panama Papers leaks.

Assange’s descent into irrelevancy began with his asylum in the Ecuadorian embassy in London to avoid Swedish sex charges.

He remains a “guest” five years later though given the turn to the right in South American politics, one wonders how much longer that will a safe haven. Perhaps it explains his own switch to the right over the years.

Assange’s global impact showed my award should have a wider focus. When I returned to the theme of Murdoch in the 2011 award, I gave it to two British journalists, The Guardian’s Nick Davies and his editor Alan Rusbridger for their work staring down the police, the government and the right-wing press in publishing allegations in the phone hacking affair.

Judge Brian Leveson took it further in 2012 overseeing the painstaking testimony in the inquiry that followed. That included Rupert Murdoch himself calling it his “biggest humiliation” (though he quickly and shamelessly moved on).

In 2013 Edward Snowden won the award for his audacious reveals of NSA work. His disclosures revealed global surveillance programs, run by the NSA and the Five Eyes Intelligence Alliance with help from telecommunication companies and European governments.

Like Assange his willingness to reveal items of national security endangered his life and like Assange Wikileaks tried to get him to Ecuador.

Like Assange he remains in hiding in legal limbo but in Putin’s Russia.

My 2014 award went to jailed Al Jazeera journalists Peter Greste, Mohamed Fadel Fahmy and Basher Mohamed for their bravery in standing up to the Egyptian legal system although their meddling Qatari employer was not blameless.

In 2015 it went to Clementine Ford for her feminist truth bombs and 2016 went to David Bowie, mainly for being David Bowie and dying early in the year.

His death set off a meme that 2016 was the worst year ever.

Arguably 2017 is worse still what with conflation of “false news” and false news by the master of both types, Donald Trump.

People have seen many worrying parallels with the late 1930s as Trump and Putin encourage the rise of totalitarianism and legitimise far right-wing groups.

As Hannah Arendt noted in 1951 totalitarianism does not need convinced Nazis or dedicated communists “but people for whom the distinction between fact and fiction, true and false, no longer exists”.

As extreme right wing politicians increases power across the world, the wealthy and powerful continue to do what they always have done – accumulate power and wealth illegally.

They also continue to use all means including murder to keep their dirty work secret.

This is why public interest journalism remains so important even if the media that employs them is rapidly denuding.

Daphne Caruana Galizia, was one of the best in the business, a prominent Maltese investigative journalist and blogger who moving away from her earlier employment with newspapers to get the word out by her investigative blogs.

She paid the ultimate price for her courage.

Caruana Galiza was killed on October 16, 2017 by a car bomb as she left her home near Valletta. At her funeral in November at Malta’s biggest church. Archbishop Charles Scicluna, who led the funeral mass, told journalists present not to be afraid.

“I encourage you never to grow weary in your mission to be the eyes, the ears and the mouth of the people … We need people in your profession who are unshackled, who are free, intelligent, inquisitive, honest, serene, safe and protected.”

Like Caruana Galizia I am a 53-year-old journalist and from time to time I’m the eyes, ears and mouths of my people – but that is where resemblances end.

Whereas the worst I have to put up with is the occasional insult to me or my paper, Caruana Galizia paid for her craft with her life.

Along with Tetyana Chornovil, Anna Politkovskaya, Veronica Guerin, Galizia was a fearless female journalist not afraid to put herself in danger for her work.

According to the CPJ, she was one of 42 journalists killed across the world in 2017, including eight in Iraq, seven in Syria and six in Mexico.

Caruana Galizia was most famous for reporting on Maltese political links to the Panama Papers. An anonymous source first leaked the papers in 2015 to a German newspaper.

There are 11.5 million leaked documents from the database of the world’s fourth biggest offshore law firm, Mossack Fonseca that detail financial and attorney–client information for almost a quarter of a million offshore entities.

This entry into the shady world of tax minimisation (especially in Panama) and sanctions avoidance is a logical next step of the big data journalism pioneered by Wikileaks and Snowden’s collaborations with the Guardian and the NYT.

The Panama Papers named 12 world leaders including Malta’s.

Caruana Galizia’s blog, running commentaries with its investigative reports and commentary on politicians, was one of the most widely read websites in Malta and Malta’s Prime Minister Joseph Muscat was the subject of many of her reports.

Caruana Galizia’s reports about Muscat’s connection to the Panama Papers scandal forced him to call early elections in June 2017, after criticism from the European Parliament.

The Panama Papers linked Muscat minister Konrad Mizzi, and the prime minister’s chief of staff, Keith Schembri, to shell companies in Panama.

Mizzi’s wife, Sai Mizzi Liang, Malta’s trade envoy to China and Consul General for Malta in Shanghai was also named as beneficiary, together with their children, of a trust based in New Zealand holding Mizzi’s Panama shell company. Caruana Galizia alleged Muscat and his wife’s offshore company received over US$1 million from a Dubai company owned by Leyla Aliyeva, daughter of Azerbaijan’s President Ilham Aliyev.

Caruana Galizia also upset Malta’s opposition leader Adrian Delia.

Delia filed four lawsuits after her articles claimed he laundered $US1.3m from prostitution in London through offshore accounts in his name.

Delia said the account belonged to his client and he had resigned from the company that owned the property where the prostitution took place after becoming aware of the way in which it was being used.

In February a court ordered Caruana Galizia’s bank accounts to be frozen until a libel case verdict that two government officials had filed against her.

A public fundraising campaign later raised enough cash to satisfy the court’s demands.

These were all dangerous people to be upsetting and all had a motive to harm her. Caruana Galizia told police two weeks before her death she had received death threats.

When she died Muscat condemned the attack “on press freedom” and said the FBI would assist local police in the investigation.

“Everyone knows Ms. Caruana Galizia was a harsh critic of mine, both politically and personally but nobody can justify this barbaric act in any way,” Muscat said. Delia also denied involvement.

On December 4, Maltese police arrested 10 suspects in connection with the murder. Seven were released on bail pending the investigation and three–Vince Muscat (no relation to the PM) and brothers George and Alfredo Degiorgio–were charged with murder on December 5.

The trio are all known Maltese criminals but pleaded not guilty.

More importantly even if guilty they were likely to be hit men.

As Malta Today reported “the command structure of the criminal operation is understood to have been very loosely connected and the assassination is thought to have been sub-contracted and then sub-contracted again to make the figure who ultimately ordered the killing harder to trace.”

The Caruana Galizia family criticised the lack of communication about the arrests saying they were not contacted in advance and learned about the developments at the same time as the press.

The manner in which the arrests were communicated, the family said, indicated “serious institutional deficiencies which are cause for general public concern.”

The family has taken legal action against Maltese police, saying the investigation cannot be impartial because Caruana Galizia wrote critical articles about the chief investigator and the government minister to whom he is married.

“My mother was assassinated because she stood between the rule of law and those who sought to violate it, like many strong journalists,” her son Matthew Caruana Galizia, who is also an investigative journalist, wrote.

“But she was also targeted because she was the only person doing so. This is what happens when the institutions of the state are incapacitated: the last person left standing is often a journalist. Which makes her the first person left dead.”

In her last blog post, written just before her death, Caruana Galizia issued a now haunting warning in her final line.

“There are crooks everywhere you look,” she wrote. “The situation is desperate.” It is of little consolation to Daphne Caruana Galizia or her family but she is an inspiration to journalists everywhere and a most deserving media personality of 2017.